ORIGEN DEL COLEGIO SANTA TERESITA

El Colegio Santa Teresita inició sus labores el 2 de enero de 1930 en la 7ª.Avenida y 12 Calle, Zona 1, bajo la protección de Santa Teresita. La Srta. Rosa Molina Midence y un grupo de colaboradoras, entre ellas, Rosa Vassaux, Amalia de Concenza, Leonor Molina, Albertina V. de Molina, Carmen Llardén, María Palomo, María Teresa Rodríguez, Graciela Goubaud y Adela Lemus, deseosas de formar a la juventud guatemalteca con bases profundamente cristianas, dieron inicio a esta obra educativa con miras a entregarla más tarde a una congregación religiosa.

En 1941 las fundadoras del colegio establecen contacto con las Oblatas del Corazón de Jesús (congregación de origen francés), para analizar la posibilidad de traspasar a esta congregación la obra educativa. Debido a la situación política de esa época que no permitía la presencia de religiosas y religiosos en el país, la compra del colegio y el traspaso no pudo realizarse sino hasta finales de 1944.

La congregación asume la dirección del colegio el 1 de marzo de 1945 y se inicia el nuevo ciclo escolar el 15 del mismo mes y año. El colegio contaba con los niveles de Primaria, Básicos y Diversificado en las carreras de Secretariado, Perito Contador y Magisterio en Educación Primaria. Se prestaban los servicios de internado para las alumnas que lo necesitaban.

A partir de 1965, el colegio se traslada a Av. La Reforma de la Zona 10. Dada la situación económica y el alto costo de alquiler, se pensó cerrar la obra, pero el arzobispo de ese entonces lo impidió aludiendo que no podía cerrarse un colegio católico de prestigio como el Santa Teresita. Las hermanas Oblatas de Francia aportaron fondos para la compra del terreno y construcción de las actuales instalaciones ubicadas en Zona 11.

Agradecemos a Dios por las hermanas ocj, personal docente y administrativo que ha prestado en años anteriores sus servicios y por quienes laboran actualmente. Le damos gracias, de manera especial, por las alumnas que han pasado por estas aulas y por las que ahora forman parte de esta familia; por los padres de familia que han confiado la educación de sus hijas a este centro educativo. Que el Sagrado Corazón siga siendo nuestro guía, y Santa Teresita y Luisa Teresa nuestros modelos referentes.